Introducción

La Universidad Autónoma de Campeche implementa el programa “Universidad Saludable”, contribuyendo con esto al mejoramiento del estilo de vida saludable de la comunidad universitaria, tiene como retos; identificar, valorar, orientar, educar y prevenir los principales factores de riesgo de salud pública y psicosociales que afectan a la comunidad estudiantil, al personal docente y administrativo.

Mediante el proyecto denominado: Universidad Saludable, ha buscado impulsar la construcción de espacios para el desarrollo saludable desde una perspectiva educativa y profesional, proponiendo un espacio para promover los buenos hábitos y la salud en todos sus aspectos.

La salud se vive en la cotidianidad, en los centros de enseñanza, de trabajo y de recreo (OMS, 1986).

La salud es tanto el resultado de los cuidados que uno se dispensa a sí mismo y a los demás, como el producto de lo que sucede en el entorno, en este caso el escenario universitario (REDCUPS, 2011).

Se pretende entonces, transformar la Universidad en un escenario que proteja y promueva la salud a través de las mallas curriculares de los diferentes saberes, la investigación científica y el saber popular de la comunidad universitaria.

Universidad Saludable, en la UACam, se propone como uno de sus fines para el desarrollo humano y mejorar la calidad de vida de quienes allí estudian y laboran.

Reconociendo la importancia del tema reconocido por tratados importantes tales como: el pronunciamiento hecho en 1978 por Alma Ata, en donde se proclamó a la Atención Primaria de la Salud (APS) como la clave para lograr la salud para todos los pueblos del mundo en el tiempo de una generación (Brito, 2011),la carta de Otawa de 1986, que establece los principios básicos de la promoción de la salud, por medio de los cuales se aspiran identificar las causas últimas o determinantes de la salud (OMS, 2005),las Declaraciones de Sundsvall en 1991 en donde se involucran planteamientos para que diferentes actores sociales (como políticos, activistas, gerentes, directivos y promotores ambientales, entre otros) participen en la creación de ambientes favorables a la salud (WHO, 1992). La fuerte vinculación que guarda la educación con la salud se pone de manifiesto con el doble compromiso que tienen las universidades hoy en día, pues no se trata solamente de contar con lo más avanzado de la ciencia y la tecnología, o de tener un profesorado altamente competente en su disciplina, sino de fomentar en los alumnos una serie de habilidades sociales que les permitan tomar las mejores decisiones respecto a su propio desarrollo. No cabe duda que el movimiento iniciado en la década de los ochentas e impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en todas las latitudes para construir "entornos saludables" y promover la salud ha sido un parteaguas en el ámbito educativo, principalmente en las universidades, donde se ejecutan acciones concretas y se vincula a la universidad con los problemas que enfrenta la sociedad, a través de un mismo fin: preservar y promover la salud de los individuos.1, de Pimentel Pérez, BM, et al.